Dos Hermanas registra la primera víctima mortal por fiebre del Nilo Occidental en Andalucía este verano
Dos Hermanas se ha convertido en el primer municipio andaluz que registra un fallecimiento por fiebre del Nilo Occidental durante la temporada de 2026. La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias ha confirmado la muerte de un vecino de 82 años, con enfermedades previas, que permanecía ingresado en el Hospital Universitario Virgen de Valme tras ser diagnosticado de meningoencefalitis causada por el virus el pasado 27 de julio.
El paciente llevaba hospitalizado desde finales de ese mes y su fallecimiento supone la primera muerte vinculada a esta enfermedad en Andalucía en lo que va de verano. El virus del Nilo Occidental se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados y cada año obliga a reforzar las medidas de vigilancia en las zonas con mayor circulación.
La situación mantiene a Dos Hermanas entre los municipios donde las autoridades sanitarias han intensificado el seguimiento de la enfermedad. La localidad forma parte del grupo de 19 municipios andaluces que permanecen en alerta por la presencia del virus, principalmente en la provincia de Sevilla.
En el conjunto de Andalucía se han confirmado hasta el momento 17 casos de fiebre del Nilo Occidental durante esta temporada. De ellos, doce han presentado síntomas leves y cinco han desarrollado formas neuroinvasivas de la enfermedad. Los contagios se han detectado en municipios sevillanos como Palomares del Río, Villamanrique de la Condesa, La Puebla del Río, Coria del Río, Aznalcázar, Bollullos de la Mitación, Sevilla y Dos Hermanas.
Precisamente este martes, la Junta ha notificado un nuevo caso leve en Aznalcázar, lo que ha llevado a declarar el municipio en situación de alerta hasta el próximo 24 de agosto. La medida contempla el refuerzo de la vigilancia epidemiológica, veterinaria y entomológica, además de intensificar las labores de control de mosquitos y las campañas informativas dirigidas a la población.
Las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de adoptar medidas preventivas para reducir el riesgo de picaduras, especialmente durante las horas de mayor actividad de los mosquitos, utilizando repelentes, mosquiteras y evitando la acumulación de agua estancada donde puedan reproducirse estos insectos.
